Estos ataques presentan barios síntomas: mareos, visión alterada, tics nerviosos en la cara o el los ojos, temblores de brazo o piernas, desorientación o confusión. Ademas pueden ocasionar la perdida de conciencia o incluso convulsiones que terminen provocando una lesión como consecuencia de una caída o de un golpe con un objeto cercano.
Por eso es recomendable que los padres observen a sus hijos mientras juegan y/o asegurarse de que no experimenten ningún síntoma; los niños y los adolescentes son mas susceptibles que los adultos a estos ataques.
Los riesgos de sufrir un ataque epiléptico fotosensible puede reducirse tomando las siguientes precauciones:
- siéntese a una distancia considerable de la pantalla.
- utilizase una pantalla mas pequeña.
- juegue en una habitación bien iluminada.
- no juegue si se encuentra somnoliento o cansado.
Interesante =)
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